REHABILITACIÓN DEL PUENTE DE TORDESILLAS (VALLADOLID)

Rehabilitación de estructuras

Rehabilitación Del Puente De Tordesillas (Valladolid)

FICHA TÉCNICA

LOCALIZACIÓN

Tordesillas (Valladolid)

Alcance del trabajo

Proyecto de rehabilitación

Tipología estructural

Puente medieval del siglo XIII, de fábrica de sillería y arcos ojivales

Longitud total

182,0 m

Luces

10 arcos ojivales de luces entre 9,0 y 16,0 m

Ancho de plataforma

7,25 m

Altura máxima de rasante

8,0 m

Descripción del proyecto

El puente de Tordesillas sobre el río Duero data aproximadamente de mediados del siglo XIII y se sitúa en el P.K. 181+500 de la carretera N-VIa en el término municipal de Tordesillas, provincia de Valladolid.

Se trata de un puente medieval de fábrica de sillería de piedra caliza compuesto por diez arcos ojivales con luces comprendidas entre 9,5 y 16,3 m, y flecha variable. Su longitud total es de 182 metros, entre estribos y de 257 si se cuentan las aletas. El puente cuenta con potentes y su anchura es de 7,25 m, correspondientes a la obra de fábrica de sillería, más el ensanche en los dos últimos vanos que varía entre 1 m en la pila 8 hasta 6,9 m en el estribo La Coruña.

Los deterioros observados no parecían evidenciar problemas de capacidad portante de la estructura a medio plazo, salvedad hecha de la pasarela y el mirador. Sin embargo, el valor patrimonial de este puente hace que la evaluación debiera valorar muy negativamente su nivel de conservación actual, ya que se encuentra afectado por un proceso de degradación progresiva, que sí puede causar problemas estructurales si no se resuelven a tiempo los fenómenos que lo originan. La filtración de agua por la plataforma, la inexistencia de infraestructuras de drenaje adecuadas, la inconveniente aplicación de las cargas del tablero sobre la fábrica y la acción de nidificación de las aves en las oquedades ya existentes son las causas principales del proceso de degradación.

Para resolver la situación creada parecía imprescindible desmantelar la estructura soporte de la plataforma actual y sustituirla por una nueva, que debía mantener al menos la anchura de la actual, cuidar la correcta distribución de cargas sobre las bóvedas y contar con unas infraestructuras de impermeabilización y drenaje adecuados. Por otra parte, se debía aprovechar esta actuación radical para intentar la recuperación paisajística del puente mediante su dotación de un pretil y unos elementos de borde más adecuados que la barandilla y las cornisas con que se sustituyó el pretil de fábrica original hace unos cuarenta años.

Naturalmente es importante que la obra de rehabilitación no generase incremento de cargas permanentes. Esta cuestión se ha consiguió en la solución finalmente proyectada estableciendo una losa de hormigón armado en sustitución del firme y voladizos actuales.

Se aprovechó sin embargo la actuación para liberar en gran parte a las bóvedas de los esfuerzos generados por las sobrecargas de uso, y especialmente de sus perniciosos efectos dinámicos. La solución para ello fue aprovechar el espesor del firme sobre el puente para disponer una losa armada continua que por su mayor rigidez fuese la que soportase los esfuerzos debidos a las sobrecargas y los trasladase a los tramos sobre las pilas. Para evitar que la reología del hormigón del nuevo tablero pudiera afectar negativamente a la subestructura del puente se dispusieron juntas de dilatación en las pilas 3, 6 y 8.

Con la solución finalmente proyectada y con la rehabilitación prevista, el puente incrementará su capacidad portante por encima de sus condiciones tanto originales como las que resultaron de la actuación de ensanche.