REHABILITACIÓN PUENTE DE SAN TELMO (SEVILLA)

Rehabilitación de estructuras

Rehabilitación Puente De San Telmo (Sevilla)

FICHA TÉCNICA

Alcance del trabajo

Inspección, y Proyecto de Rehabilitación

Tipología estructural

Vanos laterales tipo arco de hormigón armado, y central pórtico triarticulado

Longitud total

183,5 m

Luces

44,0+50,0+44,0+9,80 m

Ancho de plataforma

19,45 m

Altura máxima de rasante

8,0 m

Descripción del proyecto

El puente de San Telmo es uno de los más antiguos de la ciudad de Sevilla. Sus orígenes se remontan a 1912. El proyecto fue desarrollado por D. José Eugenio Ribera y constaba de 2 vanos laterales de 45 m de tipología en arco de tablero superior con tímpanos aligerados, ejecutado en hormigón, y un vano central metálico basculante, de 50 m, para facilitar la entrada de barcos hasta el puente de Triana. En 1964 Agromán llevó a cabo un acondicionamiento del puente consistente en la sustitución del tramo levadizo metálico por 2 pórticos triarticulado.

En la actualidad, el puente de San Telmo se compone de dos vanos laterales formados por arcos de hormigón armado, de 44,0 m de luz libre, el vano central formado por dos pórticos triarticulados de hormigón pretensado, de 50 m de luz y un tramo recto, de 9,8 m de luz, en la margen izquierda. La plataforma tiene una anchura de 19,45 m, capaz de albergar cuatro carriles, en calzada de 14,09 m y sendas aceras de 2,68 m. La longitud total del puente es de 183,5 m

Se observó que los arcos y los montantes presentaban estados de fisuración no mecánica, localmente repartida por sus paramentos. Igualmente se detectaron algunos desconchones localizados, que, en ocasiones, dejaban al descubierto parte de la perfilería de las cerchas autoportantes de los arcos. También se observaron depósitos de sales. El forjado de los tableros era uno de los elementos más castigado, fundamentalmente por efecto de la filtración de aguas. El pretensado exterior de los nervios transversales sí presentaban graves deterioros, incluso roturade algunos alambres

El tablero del vano central, constituido por vigas pretensadas, presentaba un estado aceptable de conservación, a excepción de las traviesas, coincidentes con la articulación central y las dos juntas de dilatación.

Tras la comprobación de las secciones críticas de las vigas de los tramos en arco y dadas las incertidumbres de la existencia y posición de la armadura se apuntó la necesidad de incluir refuerzos en las secciones próximas al empotramiento de las vigas, con barras de alta resistencia.

En el vano central, se propuso inyectar las fisuras localizadas en los planos inferiores de los cajones de los pórticos. Descartada, a priori, una merma de la capacidad resistente, era prudente vigilar la actividad de las fisuras mediante testigos de vidrio graduado y en caso necesario disponer el refuerzo proyectado con laminado de fibra de carbono adherido con resina epoxi.

La rehabilitación del puente debía contemplar el dotar al mismo de los elementos auxiliares necesarios que posibilitasen su funcionamiento adecuado y evitasen su deterioro por los fenómenos climáticos.

Además de un tratamiento integral de reparación de todos los paramentos, se proyectaron labores de sustitución de sistemas de contención, alumbrado, drenaje, impermeabilización y pavimentación.