Rehabilitación de estructuras
Reparación Del Mercado De Algeciras (Cádiz)
FICHA TÉCNICA
LOCALIZACIÓN
Algeciras (Cádiz)
Tipo de trabajo
Proyecto de Rehabilitación
Entidad contratante
Excmo. Ayuntamiento de Algeciras
Fecha de proyecto
1997
Fecha de inauguración
1998
Característica principal
Reparación de la estructura dañada del Gran Mercado de Algeciras
Superficie de actuación
2.000 m2
Descripción del proyecto
El Mercado Municipal de Algeciras se construyó según proyecto del Arquitecto D. Manuel Sánchez Arcas y del Ingeniero D. Eduardo Torroja Miret, terminándose su ejecución a finales de 1934 o principios de 1935. (VER DESCRIPCIÓN DEL MERCADO DE ALGECIRAS EN FICHA APARTE)
DAÑOS EN LA ESTRUCTURA:
En la parte interior de la cubierta no se apreciaban desperfectos de consideración. Tan sólo puntos aislados, poco frecuentes, con muestras de óxido de hierro. Sin embargo, los daños eran más importantes en las zonas exteriores de las bóvedas perimetrales, con zonas de desprendimiento del hormigón por la cara inferior, apareciendo a la vista la armadura fuertemente corroída, sobre todo en las bóvedas orientadas hacia la costa.
Al igual que ocurre con la cubierta, los arcos de rigidez correspondientes a las bóvedas orientadas hacia el mar presentaban zonas con el hormigón desprendido y armaduras expuestas con claros signos de corrosión.
En algunos de los lados del octógono, y también en mayor medida en los orientados hacia el mar, se observaban zonas en las que el hormigón de recubrimiento había saltado por la cara exterior, dejando las armaduras del tirante expuestas a la intemperie, con un proceso de corrosión que en determinadas zonas llega a ser muy intenso. No se apreciaba un fenómeno similar por la cara interior del anillo.
La causa de los desperfectos aparecidos era única: la corrosión de la armadura y el desprendimiento consiguiente de zonas de hormigón y recubrimiento.
Los daños aparecidos en la propia cubierta, a pesar de ser muy llamativos no representaban un peligro a corto plazo para la estabilidad de la construcción. La regeneración de las zonas dañadas podía efectuarse sustituyendo directamente, mediante las técnicas adecuadas, los materiales dañados y evitando que el proceso de corrosión continúe en el futuro.
Por el contrario, la corrosión de las armaduras del anillo perimetral de tracción podía ocasionar el colapso de la estructura sin un aviso previo, proceso que podía producirse a corto o medio plazo. Por otra parte, la regeneración de las zonas defectuosas no era posible de realizar sustituyendo directamente el material dañado, siendo preciso añadir uno nuevo, que complementase la resistencia del anillo de tracción, evitando, al mismo tiempo, que progresara el proceso de corrosión actual del anillo.
REPARACIONES REALIZADAS:
Las operaciones de reparación que se realizaron en la cubierta eran tradicionales, y consistían en la eliminación previa de cualquier elemento de hormigón roto o mal adherido, saneando bien cada zona dañada y limpiando correctamente las superficies; descubrir las armaduras en las zonas en que estén oxidadas, hasta llegar a exponer las sanas, procediendo a su limpieza, pasivación y, en su caso, colocación de nuevas armaduras en sustitución de las desaparecidas por corrosión; finalmente, regeneración del volumen de hormigón mediante morteros adecuados a este uso.
Para la reparación del anillo de tracción, y debido a la necesidad de que éste estuviera activo para la seguridad de la estructura, fue imposible sustituirlo provisionalmente por otro, y además el estado actual del zuncho perimetral hacía necesario demolerlo para reconstituirlo de nuevo. Así, para su refuerzo, se plantearon inicialmente soluciones con nuevos materiales como laminados de fibra de carbono, si bien se optó finalmente por un refuerzo de 6 barras de acero Ø40 pretensadas, que una vez hormigonado de nuevo el zuncho perimetral, quedarían protegidas frente a los agentes corrosivos y frente a la radiación solar directa. Estas barras pretensadas colaborarían desde el principio de su tesado, no siendo necesario el fallo de las barras actuales para su puesta en carga. Estas barras se curvaban a lo largo de un arco de 45º, apoyándose sobre el hormigón de cabeza de los pilares a través de una chapa de reparto de acero.
Por tanto la primera y más importante actuación era la correspondiente a la instalación de las nuevas barras del zuncho perimetral de tracción y su puesta en carga; ya que una vez instalado el nuevo anillo de tracción, la seguridad de la construcción estaba garantizada. A partir de aquí, el orden de ejecución de las siguientes actuaciones de reparación no tenía gran importancia, siendo en su mayoría relativas a las inyecciones de fisuras, limpieza y protección de armaduras ya existentes, colocación de nuevas armaduras donde fuera necesario, saneado y limpieza de zonas con hormigón desprendido y armaduras corroídas, y reposición de éste con morteros adecuados.